http://blog.cicei.com/erubio/2009/12/14/bolonia-y-la-reforma-
La casualidad ha hecho que hoy llegaran a mis ‘manos’ dos videos de interés, relacionados entre sí, que me sirven para reflexionar acerca del proceso de Bolonia (Plan Bolonia: preguntas y respuestas), y en general de la reforma del sistema educativo actual.
El primero de dichos videos (‘Plan Bolonia sin rodeos‘) muestra, en lenguaje ‘muy llano’, una visión crítica del mismo, defendiendo que, como respuesta a la inflación actual de ‘títulos’ y a la necesidad de segmentar la oferta del ‘mercado’ (incorporando la titulación de ‘master’), se trata de una estrategia para que nada sustancial cambie y a la vez aumentar los costes. Este vídeo de un profesor de la Universidad de Vigo, presente ya en You Tube, ha tenido una gran acogida (mas de 100000 visitas).
Independientemente de la verdad parcial de sus críticas (una vía alternativa, y mas cara, a la actual para ofertar lo mismo ‘en cuanto a horas de formación presencial’, 3000), y de la difícil, y precaria, situación laboral de los jóvenes (y no tan jóvenes) egresados de nuestras universidades, que justificaría por si mismo la contestación al sistema educativo actual y a la propuesta que se ofrece (en aras a la movilidad y a la modernización de las universidades), … una cierta sensación de intranquilidad ha quedado en mí.
En cualquier caso, desde mi punto de mi vista, existen razones mas que objetivas para llevar a cabo la reforma de nuestro sistema educativo actual, en sus diferentes niveles. No solo eso, como respuesta a una sociedad global cada vez mas interconectada, interdependiente, diversa y compleja, necesitamos que nuestros sistemas educativos evolucionen (¿hacia dónde?) para formar ciudadanos y profesionales, en definitiva personas, capaces de afrontar los retos de la misma.
Por esta razón, contemplando el proceso de Bolonia: por una parte como una oportunidad única para actualizar nuestras universidades a los requerimientos que la nueva sociedad del conocimiento y en red exige, y por otra como un complejo proceso de cambio radical en el gobierno y desempeño de la función académica, surge en mi una cierta intranquilidad o temor ante la posibilidad de que, dada la considerable y paradójica inercia de la universidad como institución, se ‘aproveche’ el desconcierto y críticas actuales al proceso de Bolonia para que, definitivamente, todo quede en una mera reforma administrativa (’a rio revuelto ganancia de pescadores’).
En este sentido, pues, lo fundamental es reflexionar, y acertar en la respuesta, a la pregunta… ¿hacia dónde cambiar nuestro sistema educativo?.
Es aquí donde entra en juego el segundo de los vídeos anunciados al principio de este ‘posting’. En efecto, por medio de María José Gómez Herreros (doctoranda de nuestro programa de doctorado), y en el contexto de un trabajo sobre e-Competencias para la Ingeniería, he conocido el video Educando a los ciudadanos del mundo para el S XXI.

Dicho video, el número 49 de la serie ‘Redes’ de TVE (La 2), emitido ayer domingo, se ha confeccionado a partir de unas jornadas celebradas en Whasington bajo el título: “Educando a los ciudadanos del mundo para el S XXI”, el cuál comienza con la siguiente frase:
“El antiguo modelo de enseñanza ya no es válido en una sociedad basada en el conocimiento” (Linda Darling-Hammond)
En este sentido, la pregunta focal de dichas jornadas era:
¿Hacia dónde ha de evolucionar nuestro sistema educativo para formar a ciudadanos capaces de afrontar los retos del S XXI?
Para dar respuesta a la misma, se reunieron personalidades del mundo de la ciencia (sicólogos, neurólogos, educadores,…) y del mundo contemplativo (en particular monjes budistas, encabezados por el Dalai Lama como invitado especial), mundos aparentemente muy distantes, en principio.
Una de las primeras conclusiones que se alcanzaron fué la necesidad de replantearse la noción de ciudadanía, sus valores y habilidades requeridas para ’ser y estar’ en un mundo cada vez más interconectado e interdependiente, global y diverso.
“Debemos desarrollar una actitud que considere al resto del mundo como parte de mi mismo” (Dalai Lama)
¿Cómo regular la actitud mental de cada uno de nosotros?, ¿cómo gestionar nuestras emociones?, ¿cómo aprender técnicas dirigidas a mejorar la interacción social y a regular las emociones?, ¿cómo hacer hincapié de la expresión respetuosa de los sentimientos y la diversidad? ( notar p.e. que ello abre grandes posibilidades a la creatividad, condicionada a veces por la verguenza personal y la crítica externa, y a la colaboración), ¿cómo incrementar la conciencia de uno mismo? , ¿ cómo aumentar la empatía y la cooperación frente a los tradicionales ‘codazos’ y competitividad?, ¿cómo hacer compatibles competitividad, colaboración y compartición?,
¿cómo se consigue todo ésto?…
‘a través de la educación’, ‘reflexionando sobre la profesión del docente’, ‘mediante programas de aprendizaje social y emocional, aplicables a todas las etapas del sistema educativo’
Dichos programas de aprendizaje social y emocional abordan cinco áreas esenciales en el desarrollo social y emocional: 1.- Autoconciencia; 2.- Autogestión (de emociones y comportamiento); 3.- la Conciencia Social (que implica empatía); 4.- las Capacidades Relacionales; y 5.- la Responsabilidad en la Toma de Decisiones.
Notar que con estas propuestas, lo que se persigue no es solo acumular conocimientos (contenidos), sino que los estudiantes en general desarrollen habilidades que les permitan crecer como personas, capaces de afrontar los retos y oportunidades de la vida, lo que conlleva cambios radicales del sistema educativo en general, a todos los niveles.
Como conclusión fundamental llegaron a que:
“la gran reforma pendiente es cambiar la formación de los docentes”.
En definitiva, por parte de la comunidad universitaria y en particular de la institución y los profesores, es el momento de reflexionar y de actuar, de conocer el nuevo ‘rol’ y paradigmas del Aprendizaje, para ser capaces de responder al requerimiento actual de: 1.- educar a nuestros estudiantes para una Sociedad RED a la que van destinados; y 2.- formar y aprender en RED.
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