Cercanía profesorado – alumnado

    Angel Fidalgo Blanco
    • Público
    Por Angel Fidalgo Blanco hace 1605 días

    Cercanía porfesorado

    Cuando una persona desea obtener el carnet de conducir, suele tomar clases de conducción en una academia. El profesorado que acompaña al futuro conductor es el encargado del adiestramiento. Se sienta a su lado, le ayuda, corrige, aconseja, forma y, en general, le trasmite su experiencia. Profesorado y alumnado están juntos, cooperan para conseguir un objetivo: “aprender a conducir y obtener el carnet de conducir”. En este caso el alumno ve al profesor como una persona cercana a él, la persona que le enseñará a conducir y a obtener el carnet.

    Sin embargo, la persona que realiza la evaluación se coloca detrás del aspirante a conductor, está atento a los posibles fallos (más que a los aciertos) y toma una decisión de la cual dependerá la obtención del carnet de conducir. El alumno ve a esta persona como un evaluador, alguien lejano que está esperando a que cometa errores para suspenderle.

    En nuestro contexto académico somos el profesor cercano que enseña a nuestros alumnos y el profesor lejano que le evalúa. ¿Cómo nos ve el alumnado? como la persona cercana que comparte un interés común o como la persona lejana que identifica los fallos para suspenderle.

    Imagínese otra situación, estamos en una larga fila esperando a que nos atiendan. Cuando por fin llega el turno la persona de la ventanilla es amable, nos habla con un buen tono de voz, nos trata con respeto y amabilidad y nos escucha. Tenemos la impresión de que el interés de la persona de la ventanilla coincide con el nuestro. Independientemente del resultado de la gestión, seguramente le agradeceremos su amabilidad y el enojo que hemos sentido por la larga espera ha desaparecido. Evidentemente, la persona de la ventanilla ha mostrado cercanía. Pero seguramente todos hemos tenido también experiencias en las que, tras una larga espera, la persona de la ventanilla ha mostrado lejanía. En ese caso, sea cual sea el resultado de la gestión, estaremos enojados por la larga espera y por el trato recibido.

    En los dos ejemplos, la profesionalidad no está reñida con la cercanía. Con nuestro alumnado debemos ser profesionales y cercanos. Esa cercanía se traduce en considerar que nuestros objetivos y los suyos son los mismos. Debemos ser profesionales cercanos cuando queremos que nuestro alumnado aprenda, pero también debemos ser cercanos en la evaluación. Debemos evaluar lo que les hemos enseñado, no lo que creemos que deberían haber aprendido.






    Original: http://innovacioneducativa.wordpress.com/2014/03/30/cercania-profesorado-alumnado/
    Por: Angel Fidalgo
    Publicado: 30.3.2014 @ 23:06