Docencia cristiana

Trabajo en el Centro Educativo Ñandejara, Limpio, Paraguay, desde el año 1988. He tenido la oportunidad de ocupar varios cargos que me han ayudado a desarrollarme como docente y al mismo tiempo, a crecer como persona. Me he enriquecido en mi fe cristiana, experimentado muchas demostraciones del Amor de Dios y de su Fidelidad. Me inicié como docente, en la institución, enseñando el cuarto grado. Era un grupo difícil, cada tanto la Directora de entonces, entraba al aula donde yo daba clases. Gracias a Dios, al final, todos culminaron bien sus estudios. En ese tiempo visitábamos los hogares de nuestros alumnos. Las madres se esmeraban por atendernos de la mejor manera posible. Generalmente íbamos cerca del mediodía, al terminar las clases, para que los alumnos nos indiquen como llegar a sus casas. Eso hacía que almorzáramos con la familia que visitábamos, la comida siempre estaba hecha con mucho cariño y esfuerzo. Recuerdo con cariño a esas familias que me atendieron en sus casas. En aquel entonces, la economía de la institución era precaria, en mayo se realizaba una gran feria para recaudar fondos y así poder ayudar a disponer de fondos para el pago de salarios y otros gastos. El Señor fue Fiel siempre. En el tiempo que ocupé el cargo de Profesora guía de todos los cursos de la secundaria, tuve la oportunidad de conocer las características de los adolescentes y aprendí que necesitan desafíos constantes para desarrollarse sanamente y obtener logros significativos en sus vidas. Como Vicedirectora, tuve la oportunidad de profundizar mis conocimientos sobre la documentación administrativa como las planillas de calificaciones, las estadísticas, etc. Como el cargo lo requiere dirigir docentes en sus prácticas diarias, coordinar actividades de cada ciclo. Solucionar puntos de conflictos. Otra experiencia significativa fue relacionarme con directivos de otras instituciones educativas de la zona, a veces trabajando en equipo en temas específicos como la entrega de documentación al final de un año lectivo. Como Coordinadora de Educación Cristiana, hoy día, tengo la oportunidad de compartir momentos tristes y alegres con la comunidad educativa. Tristes, pues los que acuden a entrevistas, generalmente, vienen a hacer su catarsis de acuerdo a sus experiencias, es cuando les llevo a experimentar “la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento”. Los momentos alegres lo constituyen los campamentos y retiros. Estas actividades los disfruto con las familias del Nivel Inicial y las del 1º ciclo, los alumnos de 2º ciclo, 3º cilos y del Nivel Medio. Además acompaño a los alumnos en las excursiones lo cual me ha permitido conocer mucho de nuestro bello país Ver hoy a exalumnos que han culminado la Universidad, que ya están haciendo estudios de postgrados, cruzarme con exalumnos que están estudiando diversas carreras universitarias, enterarme de que la mayoría de exalumnos están trabajando en muy buenas empresas y sobretodo que algunos tienen una sana relación con Dios por medio de Jesucristo, me animan a seguir trabajando para que nuestros niños y jóvenes tengan una educación integral que les prepare a enfrentar el mundo proponiéndose metas y logrando así una mejor calidad de vida. El Centro Educativo Ñandejara ha sido para mí, más que un lugar de trabajo, un campo misionero, un espacio donde servir, donde puedo compartir en total libertad la Palabra y el Amor de Dios con toda la comunidad educativa. Mi sueño es que se cumpla en nuestros alumnos lo que prometió Jesús “He venido para que tengan vida y vida en abundancia” María Elena Martínez

Comentarios

    • maria elena martinez
      maria elena martinez hace 3778 días
      Me inicié como docente, en el año 1973, en una escuela , ubicada en un lugar llamado TatiYupi, distante a 10 km de la ciudad de Hernandarias, dpato de Alto Paraná, Paraguay. La creación de la institución,"Escuela Evangélica de Tati Yupí" estuvo a mi cargo, pues no había escuela en esa localidad; en ella habitaban muchos niños, hijos de obreros de la "Industrial Paraguaya".
      • maria elena martinez
        maria elena martinez hace 3767 días
        Actualmente estoy involucrada en el Proyecto "OLPC" (UNA LAPTOP POR NIÑO. Estoy capacitándome para capacitar a docentes que pondrán en práctica este proyecto en sus aulas.La experiencia es enriquecedora. Se puede decir que en la docencia uno no deja de sorprenderse, ante las nuevas estrategias que pueden surgir, a medida que la ciencia avanza.Un compañera ha comentado, en el curso, que le han planteado si la laptop podría alejar a los niños de Dios. La laptop no será el objeto que aleje de Dios a los niños; lo que nos acerca a Dios es la convición que podamos tener de su existencia y el conocimiento de su Persona. Es lógico entender,que si no creemos que existe, ya estamos alejados de ÉL.La laptop es una herramienta que nos da acceso a la información y nos ayuda a construir el conocimiento. El buen uso o mal uso que hagamos de ella dependerá de nuestros valores, como cualquier otra herramienta con la que contamos para realizar el proceso enseñanza aprendizaje.Dios nos ayude a discernir a los docentes los tiempos que vivimos, para que nuestra tarea tenga resultados óptimos como lo haría nuestro gran Maestro Jesús.