ASPECTOS IMPORTANTES EN EL DESARROLLO DEL EDUCANDO EN EL AULA DE CLASES

image

 

Los cambios tecnológicos han transformado nuestras sociedades modernas en realidades complejas, afectadas por un fuerte dinamismo que tiene en el conocimiento, la información del desarrollo económico y social. En este nuevo contexto, las expectativas de nosotros como ciudadanos respecto del papel de los sistemas de educación y formación han aumentado notablemente. En consonancia con ello, la búsqueda de políticas educativas acertadas, más ajustadas a las nuevas realidades, se ha convertido en una preocupación general de los poderes públicos.

 

Como se ha dicho, en el contexto de una sociedad, esta se basa en el conocimiento, la educación y la formación, ya que estos se han convertido hoy en los elementos claves para el logro de los objetivos de progreso personal, social y económico. Precisamente por ello, nuestro sistema de educación y formación debe asimilarse a una red de oportunidades, que permita a cada individuo transitar por ella y alcanzar sus propios objetivos de formación. El sistema educativo debe procurar una configuración flexible, que se adapte a nuestras diferencias individuales de aptitudes, necesidades, intereses y ritmos de maduración de las personas, justamente para no renunciar al logro de resultados de calidad para todos.

 

Formación y Educación

 

En la antigüedad la educación estaba más enfocada a la formación general del hombre y del ciudadano, que a la transmisión y al contenido de los conocimientos en el sentido estricto de la palabra.

 

La mayor parte de los maestros de matemáticas, se han formado en escuelas o facultades de matemáticas en donde la interacción con otras disciplinas, es tradicionalmente escasa. En nuestro sistema educativo, la enseñanza verbalista tiene una larga tradición y los estudiantes están acostumbrados a ella. Esta poderosa inercia ha impedido a los estudiantes percatarse en particular en las matemáticas, que lo importante es entender.

 

Tanto la Educación Infantil como la Educación Primaria se configuran como un período decisivo en la formación de la persona, ya que es en estas etapas cuando se asientan los fundamentos, no sólo para un sólido aprendizaje de las habilidades básicas en matemática, sino que también se adquieren, para el resto de la vida, hábitos de trabajo, convivencia y respeto hacia los demás.

 

En la Educación Primaria, además, se modifican la denominación de las áreas de conocimiento y los objetivos para conseguir una mejor adecuación a los fines que se pretenden. La finalidad del Bachillerato es proporcionar a los alumnos una educación y formación integral, intelectual y humana, así como los conocimientos y habilidades que les permitan desempeñar sus funciones sociales y laborales con responsabilidad y competencia. Asimismo, los capacitará para acceder a la Formación Profesional de grado superior y a los estudios universitarios.

 

El objetivo primero y fundamental de la educación es el de proporcionar a los niños y a las niñas, a los jóvenes de uno y otro sexo una formación plena que les permita conformar su propia y esencial identidad, así como construir una concepción de la realidad que integre a la vez el conocimiento y la valoración ética y moral de la misma. Tal formación plena ha de ir dirigida al desarrollo de su capacidad para ejercer, de manera crítica y en una sociedad con libertad, tolerancia y solidaridad.

 

Es asunto de la educación considerar todas las formas de aptitudes superiores en los estudiantes para entrenarlos convenientemente buscando así el bienestar Individual y de la sociedad.

 

La educación permite, en fin, avanzar en la lucha contra la discriminación y la desigualdad, sean éstas por razón de nacimiento, raza, sexo, religión u opinión, tengan un origen familiar o social, se arrastren tradicionalmente o aparezcan continuamente con la dinámica de la sociedad. Por todo ello, a lo largo de la Historia, las distintas sociedades se han preocupado por su actividad educativa, sabedoras de que en ella estaban prefigurando su futuro, lo que en no pocas ocasiones ha desembocado en sistemas de privilegio, cerrados, elitistas y propagadores de ortodoxias excluyentes. Sin embargo, toda transformación, grande o pequeña, comprometida con el progreso social ha venido acompañada, cuando no precedida, de una revitalización e impulso de la educación, de una esperanza confiada en sus posibilidades transformadoras.

 

Su configuración como un derecho social básico, su extensión a todos los ciudadanos, es una de las conquistas de más hondo calado de las sociedades modernas. Por todo lo anterior podemos decir que la formación es el resultado esencial de la educación, ya que se refiere al proceso de humanización que caracteriza el desarrollo individual, a medida que el ser humano se apropia de la experiencia de la sociedad; pero ¿Existirá algún proceso, entre la educación y la formación que nos permita asegurar algún aprendizaje?

 

Enseñanza y Pedagogía

 

La enseñanza es un proceso que no opone ni excluye el aprendizaje, por el contrario, la verdadera enseñanza es la que asegura el aprendizaje, pero no el aprendizaje fijo, de datos, sino cambios de conceptos para hacerse camino, para diseñar procedimientos, para solucionar problemas y para secuenciar los pasos clave para alcanzar nuevos conocimientos.

 

Para el logro del éxito académico, la educación debe tener presente; el tiempo que los profesores dedican a la enseñanza, los contenidos que cubren, el porcentaje de tiempo que los estudiantes dedican al aprendizaje, la congruencia entre lo que se enseña y lo que se aprende, y la capacidad del profesor para ofrecer reglas claras, suministrar información a sus estudiantes sobre su progreso académico, hacerlos responsables de su comportamiento, y crear una atmósfera cálida y democrática para el aprendizaje.

 

Saber cómo enseñar, es lógicamente, uno de los cometidos del profesorado y de la educación – enseñanza, sin embargo, en las últimas décadas, los avances en el conocimiento acerca de cómo aprenden las personas y cómo puede mejorarse, por tanto, la enseñanza de las disciplinas, han supuesto un salto cualitativo en el campo de la educación. La progresiva delimitación del campo propio de la didáctica ha ido pareja a la argumentación razonable, de que enseñar exige relacionar conocimientos relativos tanto a la educación como a las propias disciplinas, de forma integrada y no por separado.

 

Ahora la enseñanza, al ser un proceso, necesita de factores esenciales para elevar la calidad de la si misma, los factores esenciales pueden ser los de dotar a los centros no sólo de los medios materiales y personales necesarios, sino también de una amplia capacidad de iniciativa para promover actuaciones innovadoras en los aspectos pedagógicos y organizativos así como de una adecuada autonomía en la gestión de sus recursos.

 

Puede afirmarse que una parte considerable del profesorado piensa que su compromiso docente queda cubierto, de manera suficiente, con la impartición de sus cursos y que eso basta para que los alumnos lleguen a los cursos posteriores con la preparación adecuada. Así mismo, esta amplia proporción de profesores considera que el establecer las relaciones entre los temas de diversos cursos es un problema que atañe, esencialmente, a los que diseñaron los planes y programas de estudio.

 

Por supuesto la contradicción entre enseñar y aprender es una falsa polémica. Ni enseñanza se puede confundir con la clase magistral tradicional, ya pasada de moda. La verdadera enseñanza implica el aprendizaje, lo asegura, lo produce en ese acontecimiento interactivo entre estudiantes, profesor y saber, bajo la inspiración de algún enfoque pedagógico. Aquí es donde entra el papel importante de lo que significa la pedagogía, Ahora ¿Cómo los profesores abarcan este concepto?

 

Considerada primero como el arte de enseñar, la Pedagogía se la tiene en la actualidad como una ciencia particular, social o del hombre, que tiene por objeto el descubrimiento y aplicación adecuada y correcta de las leyes y regularidades que rigen y condicionan los procesos de aprendizaje, conocimiento, educación. Se ocupa, en su esencia, del ordenamiento en el tiempo y en el espacio de las acciones, imprescindibles y necesarias que han de realizarse para que tales procesos resulten a la postre eficiente y eficaces, tanto para el educando como para el educador.

 

Algunos parámetros mínimos que los maestros pueden utilizar como métodos pedagógicos para articular, planear y diseñar una buena enseñanza con sus estudiantes pueden ser inculcarse metas educativas que recogen expectativas socioculturales de la comunidad local en cada periodo histórico, las necesidades de desarrollo económico y del sector productivo, y las regulaciones educativas de Estado nacional y local, otra opción pedagógica es utilizar un enfoque o modelo pedagógico, que procese las metas educativas y las asimile en los conceptos contemporáneos sobre formación del hombre y su desarrollo, y sobre el papel de la relación maestro – estudiante; por supuesto, desde la opción pedagógica gana sentido la observación de los estudiantes para identificar en ellos aquellas condiciones objetivas de aprendizaje con miras a su formación. Además la pedagogía tiene como objetivo y diseño de experiencias, culturales que conduzcan al progreso individual en su formación humana. Y además la Pedagogía toma en consideración las direcciones que se han de seguir para que, en el proceso de enseñanza, se logre el mayor grado posible de aprendizaje, con un esfuerzo mínimo y una eficiencia máxima.

 

Siguiendo en el proceso de aprendizaje, en este momento en la sociedad contemporánea la educación es la clave para la preeminencia del saber, pero ¿Quiénes son los motores que fundamentan y logran esta perspectiva? Indudablemente los educadores, a través de unos fundamentos filosóficos que le permitan reflexionar sobre los medios y los fines educativos; a través de una perspectiva sociocultural y educativa mediante la cual el aprendizaje alcance un grado intenso de interacción que procure un orden social justo. El docente al estar formado en un ámbito educativo integral posee una gama de recursos que posibilitan alternativas viables a la resolución de los grandes problemas de la educación. Una formación basada en la libertad, el compromiso, la autorrealización, la creatividad, la reflexión y acción sería la pluralidad que necesita la educación del presente siglo.

 

Esto nos invita a seguir trabajando fuertemente en nuestra formación personal y profesional, como próximos docentes en el área de matemáticas, por esta razón y por lo dicho anteriormente, les aseguro que si lo hacen de una forma ética, y con amor, algún día veremos a muchos de nuestros estudiantes, realizarse como personas.

Fuente Fotografía: diagonalperiodico.net

Autor: Yeison Andrés Sánchez

Email: yeisanchez@hotmail.com

Blog: imatparalavida.blogia.com

 

Comentarios

    • esequierl maldonado
      esequierl maldonado hace 2564 días

      valioso en tèrminos pedagògicos. se nota la influencia del contexto en tu quehacer educativo, felicidades maestro.