La ley de Moore y las personas: después de la revolución tecnológica, la creativa (Dolors Reig)

Leía anoche algunas líneas sobre “El mundo Groundswell“, tendencia social definida por los autores como “aquella en la cual las personas usamos la tecnología para obtener lo que necesitamos unos de otros, cosas que antes obteníamos de instituciones tradicionales como las empresas”.

El tema refuerza algunas ideas que me rondaban por la cabeza desde hace unos días:

-Que la tecnología ya no es lo importante. Hemos llegado a un punto en el que la función, lo que queremos que nos proporcione la tecnología en cuanto a información, conocimiento, es lo fundamental. “Imagina, proyecta, piensa lo que te atrevas: la tecnología adecuada ya existe”

-Que ahora lo importante es la creatividad, que la Ley de Moore sobre el desarrollo exponencial de la tecnología, ahora se ejecuta sobre condiciones adecuadas para poder ser aplicada al desarrollo exponencial de las personas y en concreto, de una de las cosas que nos hacen realmente únicos: nuestra creatividad.

-Que existe una contradicción implícita: pedimos a las empresas que sean más humanas, mientras usamos, para hablar de personas, conceptos como el de “marca personal” que nos asimilan a las empresas y simplifican, automatizan, eso que precisamente queremos desarrollar: la complejidad de nuestra identidad.

Creo que el último tema merece un espacio específico, así que volveremos sobre él en breve. En cuanto a los dos primeros, tomo prestada y actualizo, como lo hacía Nancy White para determinar la vinculación de la web social a la autoestima, al amor, la pirámide de Maslow, para seguir hablando (lo hacemos en cada post) de ese último fragmento, menos medible, de nuestras necesidades: la auto realización:

image

Quedaría reflejado en la metáfora del “círculo completo” que nos deja David Armano (How To Be More Human):

 

image

    Enrique Rubio

    Enrique Rubio

    Reflexiones sobre aprendizaje, tecnología y sostenibilidad

    Navegación